La Vida es como una escuela:
Como en todas las escuelas hay temarios que aprender y exámenes para ver si hemos aprendido. De igual manera, si suspendemos en Junio, siempre tendremos otra oportunidad: la convocatoria de septiembre. ¿Y si volvemos a suspender? Pues no pasa nada. Tenemos más oportunidades: repetimos curso y ya está.
A veces nos importuna mucho repetir curso pero, desde el punto de vista del aprendizaje, solo es una oportunidad más. Y las oportunidades son siempre buenas compañeras.
Aparte de los exámenes finales de Junio, también tenemos los controles trimestrales, que suelen hacer media y que nos ayudan a ver si estamos realmente aprendiendo o no. Son oportunidades que nos indican si estamos en el buen camino hacia el aprobado o si, por el contrario, no estamos entendiendo nada.
Podríamos decir que la enfermedad es como esos controles trimestrales. La enfermedad nos indica que estamos haciendo algo mal y no vamos a aprobar. Es cierto que si no aprobamos en Junio podemos ir a la convocatoria de Septiembre pero… ¿mejor aprobar en Junio, no?
Las asignaturas de la escuela:
Las personas nacemos para aprender una serie de asignaturas en esta vida. Bach las denominaba "virtudes" y afirmaba que no eran más de dos o tres las que la persona tiene que aprender a lo largo de una vida.
Como se comenta en el apartado anterior, Bach tuvo la oportunidad de tratar a infinidad de personas. Las observaba, las analizaba y estudiaba cuidadosamente para descubrir sus anhelos, sus motivaciones, sus tristezas y su carácter.
Clasificó a las personas en 12 tipologías diferentes a las que dio el nombre de la flor que nos puede ayudar. Cada persona nace con una tipología dominante con un "defecto" asociado. La superación de este defecto es, ni más ni menos, la virtud a desarrollar o la lección que tenemos que aprender.
Aquí tenéis una sencilla tabla con las 12 tipologías, el defecto asociado y la virtud a desarrollar.
Entonces… ¿Por qué nos ponemos enfermos?
Pues… muy sencillo. Nos ponemos enfermos cuando no estamos haciendo lo que sentimos que tenemos que hacer. Todos tenemos una vocecita interior que nos habla. A veces la escuchamos y a veces no le hacemos ni caso.
Por un lado Bach consideraba que las personas o los seres vivos son algo bastante más complejo que un cuerpo físico, englobando otros cuerpos que la mayoría de personas no detectamos pero que no por ello debamos negar su existencia.
Por otro lado Bach también consideraba que TODO forma parte de un todo, de manera que cada individuo puede interpretarse como una manifestación parcial de ESTE TODO.
El tercer punto importante es que Bach abrazaba la idea de la reencarnación que permite a los seres vivos aprender y evolucionar en cada una de las vidas. De aquí desprende que en cada vida aprendemos poco más que un par de lecciones. La reencarnación correspondería a los diferentes cursos, los repitamos o no.
Explicado esto, podemos decir que estamos conectados con algo denominado ALMA o YO SUPERIOR que resulta ser inmortal y que es la "esencia" que nos acompaña durante las diferentes vidas teniendo pleno conocimiento de lo que hemos venido a hacer, a aprender y a desarrollar.
El alma se comunica mediante diferentes canales (intuición, instinto y conciencia) con la mente de la persona. La relación entre esta comunicación y el comportamiento da lugar a dos posibles opciones:
La enfermedad entonces se genera cuando no se sigue el dictado del alma. Las personas no se comportan siempre según los mensajes de ésta Al cabo del tiempo, cuando el conflicto espiritual sigue ahí, aparece la enfermedad física. Aparece para indicarnos que no nos estamos escuchando a nosotros mismos y que ya es hora que lo hagamos. La enfermedad física llega para decirnos: ¡Venga ya, despierta que vas a suspender el control trimestral y luego no aprobarás en Junio!
Por lo tanto, la incongruencia empieza en un plano mental/ emocional y acaba cristalizando en el cuerpo físico. Esta "cristalización" es la última fase de la enfermedad, no la primera.
Bach defendió que si seguimos los dictados de nuestra alma la enfermedad no puede existir. La Felicidad es el antídoto de la enfermedad. Y para que todos lo tengamos un poquito más fácil nos dejó su sistema floral.
Y siendo tan fácil… ¿por qué no nos escuchamos a nosotros mismos?
Es verdad, escrito en un papel parece muy fácil, pero luego el día a día no es tan sencillo, ¿verdad?
Pero… ¿por qué no es tan fácil?
Bach también tenía respuesta para esta pregunta. El afirmaba que los defectos más extendidos son:
- La ignorancia
- El egoísmo
- La inestabilidad
- El odio
- La crueldad
- El orgullo
- La codicia
Estos defectos generales son los que nos hacen apartarnos en primer lugar de nosotros mismos y en segundo lugar de nuestro camino. Nos producen la sordera necesaria para no escuchar la vocecita que todos tenemos, haciendo que no sepamos ni siquiera cual es la asignatura que tenemos que aprender.
De hecho, a simple vista podemos observar que estos defectos generales son los que están detrás de la mayoría de las tragedias de la humanidad: guerras, violencia, sed de poder, explotación, etc…