Consejos generales sobre alimentación

No hay necesidad de complicarse la vida para poder llevar una alimentación equilibrada y saludable.

Unos cuantos consejos, un pequeño cambio de hábitos y listos. Tu salud lo notará.

En la alimentación existen 2 principios básicos para mantener el bienestar y la salud: MODERACIÓN Y COMIDA NATURAL

Si quieres cuidar de tu salud, tenlos en cuenta.

Y aparte… estos otros consejos:

Tranquilidad: La comidas tomadas en tranquidad sientan mejor. Incluso es conveniente tomar conciencia de las cualidades de los alimentos que comemos y la energía que nos van a aportar.

Regularidad: Es conveniente comer siempre a horas regulares. El organismo se adapta a los horarios y se confunde si los cambiamos a menudo.

Mastica bien: Los alimentos deben masticarse bien, saboreándose al máximo. Es mucho más saludable comer despacio y con tranquilidad.

No picotees: Conviene evitar picotear entre horas. Debemos darle un respiro al estómago para no forzarle a un excesivo trabajo. Una cosa es ncesitar comer cinco veces al día y otra muy diferente es ir picoteando todo el día.

Temperatura natural: Es preferible evitar los alimentos muy fríos o muy calientes. La temperatura extrema obliga al organismo a aportar energía extra para llevarlos a la temperatura de digestión. Toda la energía que podamos ahorrar, la podremos invertir en la curación de una enfermedad o en sentirnos mejor.

Cena ligera: La cena debe ser ligera dado que al final de la jornada los alimentos se almacenan como grasas en lugar de usarse como energía. Nada más cierto que el dicho “desayuna como un rey, come como un burgués y cena como un mendigo”.

Alimentación natural: La alimentación natural consiste en observar los alimentos que crecen en el lugar donde vivimos y en la estación en la que nos encontramos. La energía de los alimentos de la región en su propia estación son los que mejor se adaptan a nuestro organismo. Piensa que si las verduras crecen en un determinado período del año, la naturaleza debe tener sus razones. ¿Verdad que en invierno apetecen más alimentos calientes y en verano fríos? ¿Verdad que en veranos hay más fruta del tiempo que en invierno? ¿Por qué crees que es así? La naturaleza es inteligente.

Alimentos naturales: Dar prioridad a los alimentos que se producen de forma natural, sin aditivos y a poder ser biológicos.

Alimentos integrales: En general se asimilan mejor los alimentos no refinados. Es más saludable el arroz integral que el blanco. La fibra es necesaria para la absorción de nutrientes y para la correcta evacuación de los intestinos.

Come fruta sola: La fruta debe comerse sola, fuera de las horas de las comidas. También es conveniente tomar frutas del mismo tipo. Es decir, no mezclar citricos con frutas dulces. Como la fruta no se cuece normalmente, esta conserva todas las vitaminas y minerales.

Alimentos cocidos y precocidos: Debemos comer lo crudo antes de lo cocido. Las ensaladas deben comerse al principio.

Descubre las algas: Conviene introducir las algas a la dieta. Estas aportan numerosos nutrientes y facilitan la digestión de las comidas. En esta página hay un apartado específico para las algas. Solo tienes que pinchar aquí.

UNA PROTEINA EN CADA COMIDA: Es preferible evitar mezclar en una misma comida carnes, pescados, huevos y productos animales. Con un solo tipo de proteina es suficiente.

Alimentación disociada: Asimismo también es preferible evitar mezclar féculas e hidratos de carbono con proteinas, puesto que la digestión es diferente en un caso u otro y al mezclarlas el cuerpo debe aportar más energía de la necesaria. Las verduras se pueden mezclar con todo.

Legumbres digestivas: Para que las legumbres resulten más digestivas, pueden cocerse con un trocito de alga Kombu y con una hoja de laurel.

No a los conservantes: Evitar los productos envasados que contienen conservantes y colorantes. Es mejor comprar verduras a granel en la verdulería que comprarlas envasadas en grandes supermercados. Los plásticos de los envases contaminan la comida y aparte usar tanto plástico es un desperdicio ecológico.

No a los alimentos procesados: Evitar los alimentos procesados: los platos precocinados, las salsas envasadas, etc…. Podemos hacer mahonesa casera, mucho mejor que comprarla hecha. A todos los alimentos precocinados o envasados les ponen conservantes y otros productos químicos no aconsejables para ninguna persona. En realidad aunque estemos sanos, deberíamos evitarlos. ¡Imagínate entonces para la persona que está enferma!

Reduce los lácteos: Reducir la ingesta de productos lácteos, en especial la leche. Los quesos y yogures comerlos con moderación. ¿Sabes la cantidad de antibióticos que hay en la leche? ¿Sabes que hay muchas personas que son alergicas a la leche pero no lo son a la lactosa? ¿Por qúe crees que pasa esto? Pues porque son alergicas a muchos antibióticos.

Evita los refrescos: Contienen numerosos conservantes, aditivos y edulcorantes. El agua ha sido siempre y sigue siendo la bebida más sana.

No rotundo al azúcar: Eliminar el azúcar, especialmente el blanco. Evitar los zumos de frutas a partir de concentrados. Aunque dicen que no llevan azúcar añadido, el concentrado lleva azúcar. Después no le añaden más, pero lo lleva en el concentrado.

Reduce el alcohol y bebe café: Reducir el consumo de alcohol y de café. Los excitantes no le van bien a nadie, especialmente en estos días en los que el stress es casi una pandemia.

No a las grasas saturadas: Eliminar las grasas saturadas (la grasa animal)

Reduce la carne: Las proteínas las podemos obtener de las legumbres, de las semillas y de los granos integrales. Así podemos reducir así la carne. Ademas ¿Sabes cuantas sustancias no naturales lleva la carne? ¿Sabes cuantas hormonas comen los terneros o los cerdos para que crezcan y engorden más rápido? Todas esas sustancias te las comes tú cuando comes carne. Además, la carne acidifica el organismo, por lo que necesitamos reducirla al máximo.

No a los fritos: El aceite vegetal caliente y recalentado en las frituras no es aconsejable y menos utilizar el mismo aceite muchas veces. No pasa nada por comer patatas fritas de vez en cuando, pero no hay que abusar de los fritos.

Come verdura: Comer mucha verdura, tanto cocinada como cruda y numerosas ensaladas. Los vegetales crudos conservan todas las vitaminas, mientras que los cocinados han perdido propiedades. Hay personas a quienes les cuesta digerir las ensaladas sobretodo cuando hace frío. No te preocupes si este es tu caso, come verduras cocinadas calentitas y guarda las ensaladas para cuando el clima es más suave.

No al microondas: Evitar el microondas. Modifica la estructura de los alimentos. Recuerda que hace 50 años no existian los microondas y se podía cocinar perfectamente. Vuelve a lo natural, tu salud te lo agradecerá.

Sartenes y cazuelas sin teflón: Es verdad que las sartenes y cazuelas con teflón son más cómodas porque la comida no se pega, pero el teflón puede desprender materiales nocivos. Usar en la medida de lo posible las antiguas sartenes esmaltadas. Evitar también las de aluminio. Usar las de acero inoxidable de buena calidad. Lo mismo para los cazos y ollas.

Bebe agua: Beber abundante agua. Si la usamos del grifo, mejor filtrarla, aunque sea con una simple jarra melita.

No a la bollería industrial: Evitar la bollería industrial. En primer lugar porque lleva azúcar. En segundo lugar porque lleva grasas de origen dudoso y en tercer lugar porque muchas llevan colorantes y conservantes. Puedes comer tartas caseras hechas con miel, o bien cocas también caseras.

No a los edulcorantes: No uses edulcorantes. Son químicos. Utiliza la miel en su lugar, pero solo una poca. Si eres diabético y tampoco puedes tomar miel, busca información sobre una planta llamada Stevia. Yo misma la uso. Puedes cultivarla en el balcón de tu casa o en la terraza comunitaria si vives en un bloque de pisos.