Vitamina D y su Importancia para la Salud de los Huesos

La vida humana es el resultado de un cóctel químico en el que cada elemento tiene su importancia. Un ejemplo claro son las vitaminas y los minerales, que tienen un papel fundamental para el bienestar y el funcionamiento normal de los diferentes órganos. En el caso concreto de los huesos, para que crezcan sanos durante la infancia y se mantengan en buen estado en la madurez y la edad adulta, es necesario un aporte adecuado de calcio y vitamina D. Descubre cuál es la función de la vitamina D y por qué es tan relevante.
votamina d

El secreto de unos huesos fuertes

Es de todos conocido que el componente indispensable para la formación y el mantenimiento de unos huesos sanos es el calcio. A lo largo de la vida, se obtiene a través de los alimentos ingeridos, como la leche, el queso o el yogur, entre otros. No obstante, no solo el calcio es vital para los huesos, sino que para que el cuerpo pueda asimilarlo adecuadamente necesita un complemento que nunca puede faltarle: la vitamina D. El papel de esta es lograr que el organismo produzca una hormona llamada calcitriol, que se conoce también como vitamina D activa, y que es la que hace posible que el cuerpo absorba el calcio que obtiene de los alimentos.

alimentos con vitamina dPodría decirse que el funcionamiento del cuerpo es algo similar a una cadena de fabricación en la industria. Para que el producto final llegue a buen puerto es necesario que cada fase de la cadena haga su función. Lo mismo ocurre en el sistema de metabolismo humano, en el que para su buen funcionamiento se requiere de numerosos componentes relacionados entre sí. Por tanto, el aporte de calcio en la dieta debe complementarse siempre con vitamina D, porque si falta esta última, falla el mecanismo para posibilitar su absorción.

Fuentes de vitamina D

Existen dos vías principales para obtener la vitamina D. En primer lugar, puede obtenerse a través de la alimentación, ya sea consumiendo los productos que la contienen o bien tomando complementos vitamínicos. Aunque ambas opciones son válidas, es altamente recomendable tomar una dieta equilibrada y variada, que asegure el aporte de todas las vitaminas. En concreto, son fuente natural de vitamina D los pescados como el salmón, el atún o las sardinas, la leche de soja, los cereales enriquecidos y las setas, entre otros.

vitamina del sol Por otro lado, la vitamina D la genera también el cuerpo gracias a la exposición a la luz natural del sol, por lo que es aconsejable caminar cada día al aire libre, cuidando siempre de proteger la piel adecuadamente.